Tabasco
Seguros Médicos_
La niña de blanco. A comienzos del siglo, una madre y su hija solían pasear todos los sábados por los muelles de la ciudad, ya era algo normal para los pescadores ver a ambas mujeres por las mañanas caminar y saludarlos.
Con el tiempo la niña fue creciendo pero aun así cada sábado acudía con su madre a caminar por los muelles, simplemente admirando el hermoso mar durante las mañanas. Un día ambas mujeres aceptaron como en otras ocasiones subir a uno de los botes de los pescadores e ir a pescar con sus familias, esto lo hacían rara vez porque ninguna de las dos sabía nadar. Ese día cuando regresaban por la tarde al acercarse al muelle fueron golpeados por un barco más grande, ocasionando que ambas mujeres cayeran al agua y se ahogaran.
Desde entonces muchas personas aseguran a ver visto a dos mujeres caminar por los muelles y desaparecer una vez que llegan al final
Platica la gente que vivía en aquella época, en la entonces villa de Córdova, Veracruz
No se sabe la fecha exacta. Una mujer muy famosa por su hermosura y por su juventud parecía haberse detenido en el tiempo. Nadie sabe de su origen y todos le decían “mulata” por su mezcla de sangre negra y española, a demás era muy orgulloso y decían que ningún hombre se le resistía y que fabricaba pócimas de amor y curaba males.
Acusada por estos hechos el tribunal de la inquisición la juzgo. Y la encarcelo en san Juan de Ulúa, donde sufrió los peores tormentos.
El pueblo sabía que moriría en la hoguera y nada se podía hacer por ella, la mulata pidió un pedazo de gis al carcelero, como última voluntad y en las oscuras paredes pinto un barco bien detallado, con velas desplegadas. De repente dio un salto y subió al barco, las velas empezaron a moverse con el viento, el guardia quedo espantado mientras la mulata le decía adiós y se fue libre sobre la blanca espuma del mar.
El ahorcado San Andrés Tuxtla Veracruz
Era una tarde donde un chico llamado Fernando salio de su trabajo tiempo después de la hora habitual el vivía muy lejos y pronto oscurecería a si que decidió tomar un atajo para llegar pronto a casa el atajo conducía a una zona donde pasaba un rió ese lugar no era circulado por la gente pues corrían rumores de que un hombre se avía suicidado hay hace algunos años.
Fernando no conocía tal historia a si que la transito sin temor alguno de repente un árbol llamo su atención lleno de curiosidad se acerco unos metros para averiguar y se encontró con el cadáver de un hombre que colgaba de este, lleno de temor corrió desesperadamente y le hizo la parada al primer carro que pasaba por el lugar se subió y le contó lo que había visto pero la persona que iba manejando lo voltio a ver y le dijo yo soy el horcado y Fernando salio corriendo del carro.
Vaya susto el que se llevo Fernando, el vivió para contarlo de todas maneras el no olvidara la noche que marco su vida donde se le apareció el ahorcado.
Norma Lorena Fernandez Romero
Seguros Médicos_
La niña de blanco. A comienzos del siglo, una madre y su hija solían pasear todos los sábados por los muelles de la ciudad, ya era algo normal para los pescadores ver a ambas mujeres por las mañanas caminar y saludarlos.
Con el tiempo la niña fue creciendo pero aun así cada sábado acudía con su madre a caminar por los muelles, simplemente admirando el hermoso mar durante las mañanas. Un día ambas mujeres aceptaron como en otras ocasiones subir a uno de los botes de los pescadores e ir a pescar con sus familias, esto lo hacían rara vez porque ninguna de las dos sabía nadar. Ese día cuando regresaban por la tarde al acercarse al muelle fueron golpeados por un barco más grande, ocasionando que ambas mujeres cayeran al agua y se ahogaran.
Desde entonces muchas personas aseguran a ver visto a dos mujeres caminar por los muelles y desaparecer una vez que llegan al final
Campeche
El
espadachín de la explana de san juan
Cuenta la
leyenda que era un timador que se hacía pasar por espadachín para enamorar a
las bellas mujeres de la ciudad, y una vez que empieza a molestar a Irene, una
bella jamaiquina desposada, esta lo acusa al marido, que hecho una furia reta
al farsante espadachín para casi matarlo a garrotazos ayudado por los celosos
vecinos. Los padres de este joven lo regresan a España en castigo de sus
fechorías.
El callejón del diablo
Esta
leyenda surge de una callejuela que empezaba en San Martín y desembocaba en la
Zanja, consistía en un pasadizo sombrío bordeado de arboles donde vivía un
hombre con malformaciones. Este hombre aprovechándose que la gente tenía miedo
de pasar por ahí de noche, asustaba a los que se atrevían a cruzar haciéndose
pasar por el diablo encendiendo cartuchos de azufre. La gente muy creyente para
evitar que el "Diablo" entrara a la ciudad le empezó a poner monedas
de oro y joyas, hasta que dos pescadores lo descubrieron una noche y lo
espantaron cuando le quemaron las posaderas con un carbón al rojo vivo. Lo que
después hizo que el hombre enfermara y para mitigar sus culpas tuvo que donar
una buena cantidad de las joyas a una institución para pobres
El negro
juan
En la
casa que se conoce como edificio Cuauhtemoc, vivía un comerciante que era
ayudado por su esclavo Juan para el comercio del cacao, pero que en realidad lo
que hacía era contrabando de oro, descubriéndolo el esclavo, este es encerrado
y encadenado en uno de los sotanos de la casona, la servidumbre escuchaban
gritos y ruidos de cadenas los cuales les atemorizaba, muriendo el comerciante,
el esclavo fallece por falta de comida y cuenta la leyenda que aun se escuchan
esos gemidos y ruidos extraños.
El
candelabro
Otra
leyenda se desarrolla en una de las casas de Teniente de Rey que se encuentran
cerca de la Puerta de Tierra, dice que se encontraba hechizada con apariciones
de fantasmas, pero los esposos que habitaban la casona descubrieron una noche a
una mujer negra y otra con elegantes atuendos y llevando un candelabro le
murmuró el número siete que resultó ser una bodega llena de joyas y tesoros,
que se los donaban a quien los descubriera con el compromiso de obsequiar el
candelabro al sacerdote de la iglesia y rezar 7 misas en honor a estas almas en
pena.
Mérida
El jinete
emparamado_ por Tulio Febres Cordero
En las
relaciones tradicionales figura la del jinete emparamado, que vamos a recordar.
Chachopo es un pueblito que está a la caída del páramo, cerca de Timotes.
Cierto día, hace de esto muchos años, amaneció en la plaza de aquel pueblito un
viajero a caballo en una buena mula.
Esta pastaba de su cuenta, suelta la brida y sin que el jinete hiciese el menor movimiento para gobernarla, lo que llamó la atención de los primeros vecinos que abrieron sus casas; y cómo quedarían de asombro al cerciorarse de que el jinete era un cadáver, un hombre emparamado. Ni la valentía de la mula pudo salvarlo de la furia del páramo en una nevazón y murió sobre la cabalgadura, permaneciendo allí clavado en la silla y sin soltar los estribos. No pudo identificarse el cadáver por ser el de una persona completamente desconocida y aún de país extraño.
Así lo hemos oído relatar...
Esta pastaba de su cuenta, suelta la brida y sin que el jinete hiciese el menor movimiento para gobernarla, lo que llamó la atención de los primeros vecinos que abrieron sus casas; y cómo quedarían de asombro al cerciorarse de que el jinete era un cadáver, un hombre emparamado. Ni la valentía de la mula pudo salvarlo de la furia del páramo en una nevazón y murió sobre la cabalgadura, permaneciendo allí clavado en la silla y sin soltar los estribos. No pudo identificarse el cadáver por ser el de una persona completamente desconocida y aún de país extraño.
Así lo hemos oído relatar...
Veracruz
Leyenda la mulata de CórdobaPlatica la gente que vivía en aquella época, en la entonces villa de Córdova, Veracruz
No se sabe la fecha exacta. Una mujer muy famosa por su hermosura y por su juventud parecía haberse detenido en el tiempo. Nadie sabe de su origen y todos le decían “mulata” por su mezcla de sangre negra y española, a demás era muy orgulloso y decían que ningún hombre se le resistía y que fabricaba pócimas de amor y curaba males.
Acusada por estos hechos el tribunal de la inquisición la juzgo. Y la encarcelo en san Juan de Ulúa, donde sufrió los peores tormentos.
El pueblo sabía que moriría en la hoguera y nada se podía hacer por ella, la mulata pidió un pedazo de gis al carcelero, como última voluntad y en las oscuras paredes pinto un barco bien detallado, con velas desplegadas. De repente dio un salto y subió al barco, las velas empezaron a moverse con el viento, el guardia quedo espantado mientras la mulata le decía adiós y se fue libre sobre la blanca espuma del mar.
Era una tarde donde un chico llamado Fernando salio de su trabajo tiempo después de la hora habitual el vivía muy lejos y pronto oscurecería a si que decidió tomar un atajo para llegar pronto a casa el atajo conducía a una zona donde pasaba un rió ese lugar no era circulado por la gente pues corrían rumores de que un hombre se avía suicidado hay hace algunos años.
Fernando no conocía tal historia a si que la transito sin temor alguno de repente un árbol llamo su atención lleno de curiosidad se acerco unos metros para averiguar y se encontró con el cadáver de un hombre que colgaba de este, lleno de temor corrió desesperadamente y le hizo la parada al primer carro que pasaba por el lugar se subió y le contó lo que había visto pero la persona que iba manejando lo voltio a ver y le dijo yo soy el horcado y Fernando salio corriendo del carro.
Vaya susto el que se llevo Fernando, el vivió para contarlo de todas maneras el no olvidara la noche que marco su vida donde se le apareció el ahorcado.
Norma Lorena Fernandez Romero


No hay comentarios.:
Publicar un comentario